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Tarnished Image

Comunicado de Prensa
30 de marzo de 2006

Secuela de la política exterior de la
administración Bush en América Latina

Nuevo informe investiga los problemas de
imagen de Estados Unidos en la región

Para ver el informe completo (resumen ejecutivo en la pagina
dos): http://www.lawg.org/docs/problemasdeimagen.pdf (pdf)

Muchas veces se recurre al giro izquierdista de América Latina para dar una respuesta al brote de sentimiento “antiestadounidense”. En cambio, el informe Problemas de imagen: América Latina juzga a Estados Unidos identifica el origen de este sentimiento en determinadas y recientes políticas de Estados Unidos frente a las cuales están reaccionando los ciudadanos, gobernantes y medios de prensa de América Latina. A la Subsecretaría de Estado para Diplomacia Pública Karen Hughes se le organizan viajes por todo el mundo con el objeto de mejorar la imagen de Estados Unidos en el exterior. "Pero lo que se necesita no son relaciones públicas sino un cambio de política", dijo Lisa Haugaard, directora del Grupo de Trabajo sobre América Latina.

El informe elaborado por el Grupo de Trabajo sobre América Latina analiza editoriales, notas de opinión y artículos periodísticos latinoamericanos en los que se deplora enérgicamente la decisión de la administración Bush de apartarse de las normas internacionales de derechos humanos, especialmente en lo que se refiere al tratamiento de prisioneros, y de ignorar los mecanismos internacionales de cooperación, desatando una guerra preventiva. Donde más vívidamente se manifiesta este descontento con la política de derechos humanos de Estados Unidos es en la decisión de una docena de países latinoamericanos que enfrentan sanciones impuestas por Estados Unidos, de rechazar parte de su asistencia militar y económica por una cuestión de principios morales —su derecho a poder recurrir plenamente a la Corte Penal Internacional.

En la IV Cumbre de las Américas que tuvo lugar en noviembre de 2005, un bloque cada vez más numeroso de gobernantes y organizaciones civiles de América Latina cuestionó la defensa irreflexiva, que asumieron sucesivas administraciones republicanas y democráticas, de políticas económicas que no generan un desarrollo equitativo en la región. Los menores niveles de asistencia para desarrollo y ayuda humanitaria en los casos de catástrofes intensifican la sensación de que la generosidad del vecino del norte está menguando. Pero el nuevo símbolo de la división que existe entre Estados Unidos y América Latina es el cerco cada vez más fortificado que se levanta en su frontera con México, algo que para los gobernantes latinoamericanos es una “afrenta para América Latina” o “la vuelta a la intolerancia y a la incapacidad para el diálogo”.

A pesar de estas diferencias, el informe destaca que la mayoría de los diversos gobiernos de centro izquierda de América Latina intentan realmente tener una relación positiva y productiva con Estados Unidos.

Estados Unidos se enfrenta con una América Latina más enérgica y tendrá que adaptarse a esta relación más madura. “Aún así, Estados Unidos podría tomar algunas decisiones para reparar esta ruptura”, dice Lisa Haugaard, Directora Ejecutiva de LAWGEF. “Esto tiene que empezar por nuestra propia adhesión a las normas internacionales de derechos humanos. Pero también tendremos que aprender a escuchar a nuestros vecinos en cuestiones de comercio, cooperación externa, política fronteriza e inmigración”.

Para mas informacion: Lisa Haugaard, (202) 546-7010, lisah@lawg.org